domingo, 1 de agosto de 2010

la desconocida


Una desconocida me mira desde el interior del espejo. Se ha vestido con mi pijama y lleva mis zapatillas. Se parece mucho a mí. Me mira fijamente con una sonrisa burlona. Todavía es temprano y sé que, otro día más, jugará a ser yo.


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Una desconocida que, cuando quiere, vive mi vida y utiliza mi propio cuerpo