miércoles, 24 de febrero de 2010

zapatos de cro cro





Me gustaban los zapatos nuevos. Y más aún los que hacían “cro cro” y se ponían con vestidos de vuelo de color rosa. Me gustaba el verano, que sabía a algodón de azúcar y olía a playa. Llegaba el invierno y soñaba con la nieve de las películas, pero para mí era casi una desconocida. Y entonces se ponían katiuskas y abrigos de plumas. Mamá me compró una trenca, y a mí me gustaba porque era más elegante. Cuando llegaron los días de colegio empecé a ansiar las vacaciones. Los días de curso se hacían eternos. Algunos niños lloraban en el primer día de clase porque no querían separase de sus madres, como si fuera el fin del mundo, como si un monstruo los fuera a comer. Yo no entendía a esos niños y niñas. Tampoco entendía a aquellos que le contaban a la profesora todo lo que hacían, todo lo que les pasaba, aunque no tuviera la menor importancia.

2 comentarios:

  1. Yo tampoco entendía a los niños con miedo. De hecho pensaba que eran tontos. Que el cole tendría que molar. Culpa todo de los padres.
    (Poco me duró la ilusión).
    Lo de contar las cosas a cualquier desconocidos sigo sin entenderlo.

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  2. Es el que más me gusta
    ( y eso es mucho gustar )

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